La 9º sinfonía en el espacio

Sonda Voyager 1

La sonda espacial Voyager 1, que fue lanzada por la NASA en 1977, contiene, además de discursos de los presidentes de la época en la que se lanzó y diversas anotaciones sobre la raza humana, un disco con la 9ª Sinfonía de Beethoven. ¿Quien tendrá el placer de escucharla?… Quién sabe…

Por cierto, la sonda lleva, a fecha de 15 de agosto de 2006 ha recorrido 150,000 millones de kilómetros y sigue aun en su viaje. Esta distancia es cien veces la que hay entre la Tierra y el Sol. (!!)

Desaliñado y extraño

Beethoven solía ir por la calle con ropas viejas, con pelos totalmente desordenados, gritando melodías que se le ocurrían a plena voz (el no podía oírse) y anotándolas en un cuaderno. Por no hablar de sus monumentales e históricos ataques de ira, y llegándolo a comparar con un “animal salvaje”, ya que incluso en ocasiones llegaba a destrozar las habitaciones donde se alojaba. Aunque con la gente que el quería, como su sobrino Karl, si que era cariñoso y cambiaba radicalmente de actitud. Menudo personaje.

Beethoven Ecologista

Beethoven amaba la naturaleza hasta tal punto de decir “Prefiero mil veces a los árboles que a cualquier persona”. Para tener prueba de ello, únicamente hay que escuchar su sexta sinfonía, La Pastoral, en la que nuestro compositor es capaz de traducir la imagen de la naturaleza a los sonidos de la orquesta. Increíble.

Misterioso Himno a la Alegría

Beethoven pasó años obsesionado con una cancioncilla que no paraba de tararear, y en muchas composiciones la incluía pero sin definir del todo. Lo más llamativo de esto es que hay una pieza anterior a él de Mozart que es casi igual que esta melodía, cantada por un coro. Se desconoce si Beethoven la conocía o fue casualidad, el caso es que el sueño de Beethoven se cumplió al ver esta melodía integrada en la culminación de su 9º sinfonía.

Beethoven no oyó la 9ª sinfonía

Extracto de la 9ª sinfonía escrita por el propio Ludwing Van Beethoven

En el estreno de la obra, Beethoven era completamente sordo. De hecho, se dice que al terminar el concierto el pensó que los músicos habían parado de tocar por algún motivo, y se dio la vuelta y vio a toda la sala de pie aplaudiendo: El concierto había finalizado.

‘Para Elisa’ es en realidad ‘Para ‘Teresa’

La famosa bagatela para piano de Beethoven conocida por todo el mundo como “Para Elisa” (compuesta el 27 de Abril de 1810), es en realidad “Para Teresa”, ya que es el título que aparece en el manuscrito original de Beethoven. Se cree que  los copistas tuvieron un error por la mala caligrafía de nuestro compositor y esto provocó esta “pequeña” confusión.

Beethoven y el plomo

Hace poco se analizó un pelo de Beethoven genéticamente, y se descubrió que en su sangre había una alto cantidad de plomo, debido quizá por beber líquidos que estaban contenidos en barriles fabricados con este material. Es probable que su mal genio y la sordera le vinieran de la presencia de este venenoso metal en su cuerpo.