Bach y… a dormir

En la época de Bach había un conde que tenía problemas de insomnio. El médico le aconsejó que antes de dormir, escuchara música relajante, así que contrató a Bach para que le escribiera una obra lo suficientemente larga como para dormirlo. Tras ser escrita (una obra para clave, el predecesor del piano), el clavecinista de la corte cada noche la tocaba en una habitación cercana al dormitorio del insomne, consiguiendo los efectos deseados. Y esa obra se llama en honor al apellido de tal clavecinista, “Las Variaciones Goldberg”.

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