Cuando Mozart apenas contaba con 14 años, en 1770, viajó con su padre Leopoldo a Nápoles, donde con toda probabilidad conoció la música de Anfossi. Así mismo, Mozart adaptó las óperas de Anfossi, Il curioso indiscretoLe gelose fortunate, para su presentación en Viena, en 1783 y1788, respectivamente. Por otra parte, en el epistolario de Mozart, éste cita a Pasquale Anfossi en dos ocasiones: en una lo llama “molto cognito napolitano” y en otra “i miei nemici dicono che io voglio correggere l’opera di Anfossi”.

Dos importantes musicólogos, Marie Olivier Georges du Parc Poulain Saint-Foix y Théodor Wyzewa, en su monumental monografía sobre Mozart en cinco volúmenes, realizan una detallada comparación entre las partituras de La finta giardiniera de Mozart y Anfossi. Los dos estudiosos revelan numerosas analogías entre las dos óperas, constatando que a menudo el austríaco sigue el esquema formal de la ópera del italiano, e incluso con la misma cadencia rítmica.

Estas semejanzas también se citan en la obra La musica Italiana nel settecento de Roberto Zanetti, editada por Bramante. En ésta obra, Zanetti, muestra como el aria dividida en dos partes, de ritmo y tiempo distintos, que tradicionalmente se consideraba como un logro de Mozart, es en realidad una característica de las arias de Anfossi.
En 1997, el musicólogo especializado en la música barroca italiana, Enzo Amato, descubrió en los archivos del Conservatorio de San Pietro a Maiella de Nápoles, el manuscrito fechado en 1776, de la hasta entonces desconocida Sinfonía Venecia de Anfossi. En el andante de dicha sinfonía, existe una célula melódica igual a la del Confutatis maledictis del Réquiem de Mozart de 1791, lo que por otra parte no es extraño, pues durante los siglos XVIII y XIX era muy frecuente que los compositores tomasen “prestadas” células musicales, más o menos amplias, no sólo de sus propias obras, sino de otros compañeros.
Así pues, parece que Mozart no sólo conocía personalmente a Pasquale Anfossi, sino que la música del italiano tuvo una cierta influencia sobre él.

 

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